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Familia

El tiempo libre en la familia

Con la llegada de las vacaciones escolares de los hijos e hijas se plantean para padres y madres varios dilemas sobre la organización de las mismas. Por un lado, se trata de ocupar el tiempo libre mientras que los padres y las madres están aún trabajando, puesto que, una idea que tienen que tener clara los hijos e hijas es que estar ocioso no es estar sin hacer nada, sino hacer otras actividades que nos gustan, nos lo hacen pasar bien y, además, nos forman como personas. Por otro lado, se trata de organizar el tiempo libre compartido.

A la hora de elegir las actividades de hijos e hijas, mientras sigamos trabajando, se deben valorar básicamente sus preferencias y aptitudes. Las actividades más convenientes para ellos/as serían aquellas que les permitan estar en contacto con otros niños y niñas, fortaleciendo así su desarrollo social y emocional. Preferentemente, estas actividades que se desarrollarán en un medio natural: campamentos, colonias, campus deportivos, etc.

Esta opción de la asistencia a campamentos o colonias, especialmente en el tiempo en que padres y madres no comparten las vacaciones con los/las hijos/as, tiene que ser tratada con delicadeza en aquellos casos en los que éstos/as muestran una actitud negativa hacia los mismos, concretamente por problemas de timidez o de dificultad para hacer amigos/as. En estos casos, se debe respetar la opción de los hijos e hijas pero, sin embargo, es importante utilizar ese tiempo libre para fomentar en ellos/as las relaciones con otros/as niños/as desde su entorno más cercano y conocido ya que les dará seguridad y les facilitará el aprendizaje social (acudir con ellos/as a la playa/piscina donde sepamos que va a haber niños/as de su edad, etc.).

En algunos casos, cuando ha habido algún suspenso, es preferible seguir los consejos que nos digan sus profesores/as sobre las tareas a realizar diariamente, aunque no por ello se les debe negar el ocio y el disfrute de su tiempo libre. En las vacaciones también se pueden buscar espacios de tiempo para leer libros que les atraigan.

Una vez que llegue el momento de coincidir las vacaciones de padres/madres e hijos/as, es entonces cuando se debe recordar que es bueno utilizar el tiempo vacacional para mantener y cultivar los vínculos familiares que faciliten la convivencia. Es un momento ideal para que la familia esté más relajada y encuentre momentos para el diálogo y la comunicación entre todos/as. Los aspectos de la crianza, valores familiares, formación y desarrollo de la personalidad de hijos e hijas pueden ser reforzados en estos espacios temporales compartidos.

En cualquier caso, el objetivo final es intentar disfrutar juntos todos los miembros de la familia. Para ello, tienen que existir una serie de intereses comunes, adaptados a los niveles de desarrollo de sus miembros. Esta es una tarea que deben empezar los padres y las madres desde que los hijos e hijas son pequeños, ya que cuando llegan a la adolescencia el planteamiento será diferente.

Fuente: http://www.bilbao.eus

M. Teresa de la Cruz

El «yo» quita la paz, quita la alegría, es como una uña del demonio metida en el corazón ¿quién se puede alegrar con una uña metida en el corazón?

Papa Francisco